Una luz me ciega el pensamiento, entonces todo va bien. Sin el pensamiento qué nos queda… El corazón. Pensar con el corazón. Comienza a ser viernes. Tan matinal es el suspiro que me adormece y me provoca sueños para ti. Luz cegadora sigue ahí. ELLA, tu, sin ti: no soy nada. Dublín, tan lejos y a la vez tan cerca. 1663...
Viernes… A 1663 kilómetros de distancia por carretera. Yo aquí y tú allí. Te amo. A tantos kilómetros de distancia y te sigo sintiendo. Estarás durmiendo, lo se, pero mis ganas de llamarte me superan. Abres tu ventana al mundo, y ELLA no esta online. Siento que me faltas. Je t´aime. Una mirada rápida a su calle y lo sientes, sientes que se ha ido. Sientes encogido el corazón. Te retuerces y pides ayuda. Pero no esta ELLA. Tora dost daram. Te paras a pensar y te preguntas por ELLA: ¿Por qué no está aquí? ¿Volverá? ¿Sobreviviré al miedo que me da no tenerla a mi lado? ¿Pensará en mí? ¿La seguiría hasta el fin del mundo?... Tus respuestas llegan desordenadas. No está aquí. 1663. En una isla. En un hotel céntrico. Aquí. Las luces de un destartalado modem parpadean sin cesar. Bajo el, la mesa conduce a un teclado, sobre el que se posan mis dedos presionando teclas. Hasta parece que se lo que hago. Un cuaderno con notas. Un móvil sin batería. Una jarra medio llena de agua. Dos. Son dos los vasos que se posan en ese mismo escritorio. Una luz fluorescente lo ilumina todo. La luz parpadea de vez en cuando. Frente a mí: la pantalla. La que me conecta con el resto del mundo. Quizá desde aquí pueda hablar con ELLA. No está aquí. Ich liebe dich. Volverá. Lo prometió. ELLA lo prometió. Volverá. Y sabiendo eso todavía siento miedo. Tengo miedo porque sin ELLA no soy. No existo. Puede que sobreviva. Pero solo si ELLA piensa en mí. Aquí. Dinero junto a la grapadora. Altavoces coreando, mirando como los objetos bailan quietos. Hoy, viernes. 1663 kilómetros nos separan. Hoy… Un abrazo es un milagro. Ya vas liubliu…
Cierra los ojos... Ahora el mundo es tuyo ¿Sientes eso? Es la brisa del mar que azota suavemente tu rostro... ¿sientes eso otro? Si, sabes muy bien lo que es... es el sol que brilla y te da calor, te protege... ¿Sabes que estás a un solo pensamiento de distancia de todo lo que quieras? ¿No te hace eso sentir poder en tu interior? ¿No te encanta esa sensación? Shhh... ¿Oyes las gaviotas? Ese aleteo de tantas gaviotas a la vez te hace sentir paz... ¿verdad? Ey... ¿Qué es ese cosquilleo templado e intermitente que se apodera de la planta de mis pies? ¡Mira! Son las suaves olas orilleras que arrastran la arena hacia el mar... ¿Quién te diría que en una mañana tan primaveral y casi invernal podrías sentirte como en una playa en pleno verano Hawaiano? ¡Una nube! ¡Va directa al sol! Pero recuerda, un solo pensamiento y eso puede cambiar, el mundo es tuyo... Piensa en que la nube esquiva al sol... ¿Lo ves? ¡Lo ha esquivado! Todo lo que pueda ocurrir está en tus manos... piensa en lo que quieres tener y a quien quieres tener a tu lado, y lo tendrás y estará o estarán a tu lado :)
¿Conoces esa sensación de bienestar, de gozo, de amor por la vida que invade cada centímetro cuadrado de tu piel y de tu cuerpo que es causada por el conocimiento (contrario a tu primera impresión) de que algo que has hecho es admirado por gente a la que quieres? ¿La conoces? Bien... ahora coge esa sensación... multiplícala por mil, súmale una mas y vuelve a multiplicarla por un millón...
Y... ¿esa sensación? ¿La conoces? ¿No? Pues... te contaré un secreto... un secreto que no podrás contar a nadie...¿entendido? Bien... Yo si que la he conocido. He conocido esa sensación. No me preguntes por lo que pasó aquel día, ya que si alguna vez conoces esa sensación no podrá haber sido por los mismos medios que los míos. Es una sensación personal, e intransferible (por eso no debes contarle lo que te voy a contar a nadie). Una sensación así, solo se da cuando muchas circunstancias suenan al unísono componiendo improvisadamente una melodía extraordinaria que ralentiza tus sentidos, aminora la velocidad del tiempo y resbala lagrimas de fuego sobre tu rostro enrojecido fruto del placer de un momento inolvidable que te rebobina hasta el pasado, te recuerda los mejores momentos de tu vida y consigue hacerte plenamente feliz.
¿Y entonces? Entonces te transporta... De repente te sientes solo. Sientes esa soledad que nada tiene que ver con la tristeza. Te sumerges en el fondo de tus pensamientos más felices y placenteros, y encallas en una isla desierta. ¡Estás en un lugar perfecto! La soledad te acompaña aferrada a tu mano. Las nubes no quieren nacer. Las noches duran un segundo y medio... Durante ese segundo y medio las estrellas brillan y brillan con todas sus fuerzas, cegándote, y dándote la sensación de que todavía es de día. No existe lo triste. Eres invencible...
...Y un día te das cuenta de todo lo que has hecho mal. Te das cuenta de que has hecho daño a personas a las que querías y que no se lo merecían. Y te das cuenta de que todas esas cosas que salieron mal estaban en tu mano y podías haberlas evitado. Consigues salir a flote gracias a las nuevas amistades, nuevas en el tema, que no te pueden echar nada en cara por falta de detalles, pero sabes muy bien que tu vida ha empezado a caer en picado y que tus fuerzas no podrán superar la gran caída que te espera a la vuelta de poco tiempo. Nada ni nadie te puede sacar de esa estrepitosa caída casi mortal (o mortal), que llegará a oírse hasta en el extrarradio de tu ciudad, excepto tú. Entonces se te ocurre. ¿Por qué no pedir perdón de una forma menos común que una simple llamada telefónica? Quizá el haber dejado templarse las cosas ha servido de algo, quizá sea el momento de darme una vuelta a mi mismo, cambiar lo malo, y volver a aparecer en las vidas de esa gente herida. "¡No se pierde nada por intentarlo!" te intentas convencer a ti mismo, pero sabes muy bien que tienes que ser muy muy afortunado para que esa oportunidad que tienes de que salga bien (una entre un millón) llegue a ti. Y comienzas a pensar... piensas y piensas... durante días ni comes, ni duermes, ni haces caso a nada que no sean tus pensamientos. Te aíslas y te refugias en la música buscando letras, traduciendo, buscando alguna solución, alguna vía de escape hacia el reencuentro. Y un día... ¡Al fin lo tienes! Tienes una solución, con escasas posibilidades de triunfo pero válida al fin y al cabo. Te encuentras en un cuarto, encerrado, dibujando y escribiendo horas y horas, tirando escritos que no te parecen suficientemente buenos para ELLA, gastando bolígrafos a lo loco, llenando la basura de folios, sintiéndote cada vez más derrotado. Pero consigues sacar fuerzas de tu corazón. Consigues dibujos que te convencen, y un texto escrito por ti que muestra lo que sientes. Y al día siguiente te lanzas mientras miras el esquema del plan de reojo. Todo esta dentro de un sobre. Un sobre que solo ELLA abrirá. Y te las ingenias para que esa carta llegue a sus manos sin haber sufrido daño alguno. Y te surge la gran pregunta... Y después, ¿Qué? Y la respuesta al unísono de tu corazón y tus pensamientos te convencen: Hay que hacerla feliz, ¡La quieres! Y otra pregunta aflora en el jardín de tus pensamientos, ésta más difícil de resolver: ¿Cómo? ¿Cómo hacer feliz a la gente a la que quieres? Y te viene a la cabeza esa imagen del universo. Las millones de ventanas abiertas. Por cada una de ellas la vista es distinta. Yo soy una de esas ventanas, y ELLA es otra. ¿Cómo escalar hasta ELLA? Subir pisos y pisos. Andar hasta el infinito y volver. Son algunas de las opciones siempre y cuando ella las vea y las valore. Poco a poco subiré pisos andando hasta el infinito, y volveré, volveré hasta ella subiendo más peldaños. Cada vez más cerca de ELLA. Contando los segundos minutos y horas. El tiempo que llevas andando, y el tiempo que te queda por andar. Llegas a conocer el camino. Sabes que es lo que no tienes que hacer. Sabes que no debes traicionar, ni mentir, ni dejar de escuchar. Supones y supones. Y supones bien. Cuando no piensas con la cabeza, cuando piensas con el corazón y te entregas a ELLA día y noche es cuando sacas conclusiones acertadas de todo lo que a tu alrededor pasa que tenga que ver con ELLA. Gracias a esos éxitos internos consigues subir más peldaños y acortas la distancia. A medida que eso pasa tu estado emocional cambia a mejor. Aunque sabes que no estarás bien del todo si no estas a su lado. Aun te queda mucho camino por recorrer pero ya no esta tan nublado. Intentas hacerla feliz. Estar pendiente de ELLA se convierte en parte de tu vida. Te sientes bien mientras piensas en ELLA, y te sientes mejor al saber que intentas hacerla feliz. Los resultados puede que lleguen, y puede que no lleguen. Hay que ser optimistas y luchar por ello sin cesar. Sin mirar atrás, sin mirar a nadie más que a ELLA. Ya no importa tu aspecto físico, no tienes que demostrarle a nadie que puedes tener un buen aspecto porque solo te importa ELLA. El mundo puede explotar, puede acabarse la vida, y sembrarse la muerte, pero para ti solo existirá ELLA. Lo sabes muy bien. Sabes que todo lo que haga, todo lo que sienta, todos sus pensamientos... serán dignos de admirar. Sabes que tienes en tu mente a una persona extraordinaria, a una chica capaz de atravesar corazones. Y sabes que tu corazón fue atravesado una vez, y que sigue atravesado por esa flecha que te vincula a ELLA. Tu vida es de ELLA, ELLA es el motivo de tu existencia. Y eso es maravilloso...
Un sueño hecho realidad. Veía la luz, el exterior. Las cadenas que me aferraban a ese lugar eran frágiles como siempre lo habían sido. Pero esta vez la luz cegadora había conseguido entrar en la oscuridad profunda que me había rodeado hasta entonces. La eterna noche llegaba a su fin. Al fin, que sería el comienzo. La cegadora perdiendo intensidad, y mis sueños que se habían hecho realidad quedando en anécdota. Abrí los ojos; oscuridad a mi alrededor. Seguía aferrado a aquel lugar de cadenas frágiles y oscuridad impenetrable. Todo había sido un sueño. Un sueño que al despertar se ha convertido en pesadilla.
El eco de una voz conocida llega a mis oidos:
- "...Una muerte lenta y dolorosa, sangre por todas partes, mi corazón querrá irse contigo y querrá irse por su propio pie, saliendo de mi, cruzando nuestra ciudad para estar contigo..."
Los pensamientos de mi dueño llegan a mis oidos cada vez que tienen que ver conmigo. Los oigo y reflexiono. Esta vez tiene razon, esta vez sus pensamientos corresponden a mis sentimientos, no se equivoca. Sueño cada dia con escapar de aqui para encontrarla a ELLA. Llevo deseandola desde que la vi por primera vez y desde entonces he hecho planes, y cada dia los repaso por si se presenta mi gran oportunidad. Pero nunca llega... tendré que provocar yo una oportunidad. Pero, ¿Cómo?... piensa, piensa....
Una mirada, una sonrisa, un saludo, todo lo que puedas hacer me quita la respiración, si no te veo nunca más moriré... Una muerte lenta y dolorosa, sangre por todas partes, mi corazon querra irse contigo y querra irse por su propio pie, saliendo de mi, cruzando nuestra ciudad para estar contigo... Pero mi corazon no se vale por si solo, y tambien morirá si eso pasa... Quiero tenerte conmigo, las fotos no son ningun calmante para mi dolor de corazón, es por eso que te pido, chica de mis sueños, que me dejes verte, dejame estar a tu lado, dejame abrazarte, dejame tumbarme a tu lado mientras miras las estrellas y mirarte sin tocarte, dejame mirar a las nubes contigo y adivinar a que se parecen, dejame contar ovejas a tu lado, dejame besarte en las noches en las que mas sola te sientes, dejame llenar ese vacio que sientes... Porque mi corazon pide a gritos la oportunidad de ver al tuyo...
