Una luz me ciega el pensamiento, entonces todo va bien. Sin el pensamiento qué nos queda… El corazón. Pensar con el corazón. Comienza a ser viernes. Tan matinal es el suspiro que me adormece y me provoca sueños para ti. Luz cegadora sigue ahí. ELLA, tu, sin ti: no soy nada. Dublín, tan lejos y a la vez tan cerca. 1663...